Un Gato en París (Une vie de chat), Francia 2010


Jean-Loup Felicioli y Alain Gagnol son dos artistas que, trabajando juntos durante más de 20 años, ya habían creado una quincena de extraordinarios cortometrajes de animación, series de televisión de dibujos animados y hasta los decorados de alguna película. Dotados de un talento indiscutible, han decidido dar el gran salto y realizar su primer largometraje, con un resultado que ha dejado a los espectadores admirativos ante la belleza de su propuesta.

Esta vida de gato, que nos cuentan los autores, está llena de sobresaltos y sorpresas. Dino es un felino con doble vida: de día disfruta de las caricias de su joven dueña, Zoé, la hija de la comisario de policía, traumatizada por la muerte de su padre a manos del malvado Costa, y de noche, acompaña a Dino en sus andanzas de ladrón de guante blanco. No es nada fácil la vida de un gato, sobre todo cuando sus actividades diurnas y nocturnas se cruzan y su joven dueña es raptada por un asesino sangriento y despiadado.

La originalidad de la película reside en la hábil mezcla de sus hallazgos visuales y de sus divertidas referencias cinematográficas. En sus casi 800 planos no hay un modelo fijo, todos son distintos, y su estética se inspira tanto en los mejores pintores de la historia del arte como Picasso, Modigliani, Bonnard, Matisse, Vermeer, David Hockney… como en notables directores de cine negro o de acción, Scorsese, Tarantino, Hitchcock, o en un rendido homenaje al clásico La noche del cazador.

Las escenas de persecución son sublimes y los protagonistas en su huida descubren un París, mágico y peligroso a la vez, en que los monumentos, como por ejemplo la catedral de Notre-Dame, adquieren un verdadero protagonismo y una dimensión muy distinta a la de las habituales fotos turísticas. Y por si no fuera suficiente, los realizadores han optado por envolver esta historia con un fondo musical de jazz. ¿Qué más se puede pedir de una película que cautiva a los más pequeños e interesa a los que ya no somos tan jóvenes?

 

Un primer trabajo en el mundo del largometraje de animación que se salda con un sobresaliente y que, quizás, tenga su matrícula de honor en la escena del secuestro de la pequeña Zoé, realizada con sombras chinas. Une vie de chat confirma que existe una vida más allá de Disney, Pixar y de las películas de dibujos animados de las grandes productoras americanas.

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3 Responses to Un Gato en París (Une vie de chat), Francia 2010

  1. Carlos Varela dice:

    Completamente de acuerdo con vuestra crítica. Llevo mucho tiempo siguiendo el trabajo de estos dos artistas. Sus cortometrajes de “Las tragedias minúsculas” son una maravilla y ya adelantaban lo que ahora se puede ver en “Une vie de chat”. Me tiene muerto de los celos la existencia de folimage por lo que creo de necesario en nuestro país. ¿Porqué no hay una versión de esa productora entre nosotros? Una productora que no mira a Disney o a Dreamworks o a USA para hacer buen cine de animación sin concesiones. No he nombrado a Pixar con toda la intención: Pixar es otra cosa.
    Pero vuelvo a la envidia que me da el cine de animación francés: Les Lascars, Persépolis, La Fabrique, El Ilusionista de Sylvain Chomet, etc. Agradezco a Francia la posibilidad de la esperanza en un escenario mejor para nuestro cine de animación. Seguimos esperando.

    • Querido amigo: Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que comentas. En vez de lamentarnos de una de las peores cuotas de pantalla de cine de los últimos años, deberíamos poner en marcha un sistema que integre las compañías productoras, distribuidoras y exhibidoras de cine en nuestro país. Existe otro tipo de cine, y eso es lo que pretende mostrar este blog, inteligente, creativo y diferente que conecta con el público. La cuota de cine francés de 2010 ha sido del 36% y en España se ha quedado en un lamentable 10%. Ante la existencia de un evidente problema, ni siquiera ha recuperado las subvenciones que ha recibido, debería imponerse una reflexión y un nueva forma de funcionamiento. No soporto la cantinela habitual de “el público ya no va al cine” sería más interesante preguntarse por qué. Próximamente hablaré del Ilusionista, que me fascinó y espero que gane el Oscar. Sin duda es mi favorita. Ezkerrik asko por tu aportación y hasta pronto.

  2. Pingback: Nominados a los Premios de un cine europeo en plena forma « Cine Invisible

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